Gastón Melo Medina: de tersa voz y aguijón letal
En su magnífica obra Los signos del zodiaco y su carácter , Linda Goodman plantea la auténtica curiosidad de laboratorio que despiertan los idealistas e imaginativos acuario en los térreos, pragmáticos y calculadores escorpio, acaso porque son los extremos que se tocan en ese misterioso y luminoso estudio sobre la íntima deriva de la personalidad que se desprende de las estrellas y que, doy fe, es la astrología. A estas alturas de mi vida —viejo y desahuciado por una afección renal y, peor aún, sin un donador a la vista—, no pienso desperdiciar más que este párrafo para execrar a los circunspectos positivistas que denuestan todo aquello que no pase la prueba ácida de la comprobación científica, sin comprender en su ridícula arrogancia que no son más que un accidente en esta obra magnífica, plena de maravillas inescrutables, que es el universo, o sea, encima de pinches gorrones, pretenden darle clases al chef y hasta robarse la vajilla. Como bien afirma Lovecraft: «Vivimos en un...